La trampa
No tendría que haber dejado
que me pases la mano por la
espalda y que me abraces
tan protectoramente
ni que me abras las puertas y
me enciendas los cigarrillos
o que vengas detrás de mi por
la calle pendiente de todas las miradas
atento a los semáforos , ni
que insistas en llevar mi bolsa
Y pagarlo todo.
No tendría que haberme
confiado en tus brazos fuertes
Ni descansar mi cabeza en tu
pecho duro,
No debí contarte tantas cosas
ni hacer preguntas técnicas
ni de las otras,
Y por supuesto: estuvo mal
llorar adelante tuyo,
Reírme tan fuerte, hablar tan
claro.
No debí quitarme la ropa con
tanto gusto
Y ser tan descarada
a la hora
del amor.
No debí enamorarme a estas
alturas
Ni tener sueños de futuros
casi imposibles
No estuvo bien invitarte a mi
planeta,
Abrir las puertas,
Regalarte lo mejor de mi
Entregarme sin resistencias
Ser sincera hasta la ofensa
No debí caer en esta trampa.
No tendría que reprocharme
todo esto,
ni mucho menos
echarte la culpa por haberme
hecho tan feliz en estos días
y saberme sentenciada a
extrañarte
por haberte dejado hacer
todas esas cosas
que yo
antes
hacia tan bien a solas.
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